Dedicada a la cría de caballos desde hace más de tres décadas, la Yeguada Ferrero de cuya dirección se encargan personalmente Don Fausto Ferrero y su esposa Doña Antonia Isern, es en la actualidad, una de las ganaderías más reconocidas en el mundo de la competición ecuestre. Con trabajo y mucha dedicación han seleccionado durante años los mejores ejemplares reproductores hasta conseguir una línea particular de caballos de Pura Raza Árabe y Pura Raza Española. La fusión de belleza y elegancia de movimientos hacen de estos caballos unos ejemplares de gran calidad morfo-funcional.
En los años 90 la Yeguada Ferrero empezó a competir en los concursos ecuestres morfológicos y lo hizo concretamente en un campeonato de Pura Raza Árabe con una yegua nacida y criada en su misma ganadería, “Fer Albaquea”, que consiguió el premio de “subcampeona” de España. Después compitieron con “Fer Kohailan” otra yegua de Pura Raza Árabe que ganó la medalla de bronce en varias ocasiones en el campeonato del mundo. A estas dos yeguas se sumó “Fer Aramis” un semental también de Pura Raza Árabe que supo cautivar a los espectadores con sus elegantes movimientos.
En las mismas fechas la familia Ferrero, en uno de sus viajes, visitó una yeguada en la provincia de Salamanca dónde se criaban caballos de Pura Raza Española. Les enseñaron, entre otros muchos caballos, un potro de 3 años que a pesar de su delgadez y fealdad decidieron comprar. Mañoso II resultó ser un gran campeón. Dicho semental es el origen de la línea “Fer”; padre y abuelo de los actuales campeones de la Yeguada Ferrero.
Pero todo este esfuerzo para conseguir genéticamente los mejores resultados no termina cuando nace el potro, el cuidado y la alimentación son también factores determinantes. La Yeguada Ferrero emplea los piensos y forrajes de la mejor calidad para su alimentación: heno, alfalfa, vitaminas y suplementos alimentarios de las marcas más conocidas. Imprescindible es además el ejercicio y el cuidado diario para obtener esa belleza y elegancia de movimientos que tanto caracteriza a los caballos de la Yeguada Ferrero.








